domingo, 17 de junio de 2012

Dientes de león.


Será como un deseo después de soplar las velas. Una nueva ambición, pura y resplandeciente. Un nuevo objetivo que cumplir, un nuevo destino, una meta. Llámalo como quieras, finalidad, ilusión, eso carece de importancia. Es el comienzo, el inicio de algo nuevo. ¿Insuperable?, el tiempo lo dirá. 

No saber que deparara cada segundo, cada hora de cada día. No quiero límites, que desaparezcan junto a cada soplido, y que se lleve consigo el pasado. Será mágico o realista. Un soplido impulsor, un viento soñador.

Será como un diente de león, tan ligero y tan libre.



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Aquello no era lógico, era amor.

Aquello no era lógico, era amor.