martes, 30 de agosto de 2011

No hay más.

¿Qué hacer cuando sabes que te van a hacer daño?, 
¿Cuando sabes que vas a llorar?

Saber que el dolor está tan cerca, saber que algo malo llega y que no hay manera de remediarlo.
Es insufrible, ¿verdad? Llega a volverte loca. No tener claro si quieres sentirlo cuanto antes para olvidarlo, o atrasar esa angustia.
Miedo, temor, pánico... Todo te invade. La espera se hace eterna, las horas pasan. Nada bueno puede ocurrir, lo sabes, no hay manera de volver atrás. Las peores noticias dan vueltas en nuestra mente, sentir no saber ya ni donde tenemos la cabeza.

Esperar para que te hagan daño, parece estúpido. Pero es así, ya solo falta recibir la apuñalada y tener la suerte de llegar a olvidar algún día.

sábado, 27 de agosto de 2011

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Mi madre, cuando yo era pequeño, me dijo que una mirada podría llegar a expresar mucho más que una simple palabra. Yo jamás llegue a creerla, pensaba que solo eran tonterías, y que no era cierto. Hoy, siento que ella tenía razón, como no, siempre la tiene. Os preguntareis, como he cambiado de opinión. Pues bien, os contaré mi historia. 

Ocurrió el lunes, era un día como otro cualquiera. Nunca pensé que al despertarme mi vida cambiaría por completo .Pero así fue. Aquél día hacia un frío horrible, no tenía ganas de pisar la calle. Pero sin más decidí coger mi abrigo y salir, si lo hubiera pensado detenidamente creo yo que no hubiera salido. Entonces tal vez mi madre nunca hubiera tenido razón. La calle estaba desierta, tan solo se oía el ruido de los coches. Recuerdo llegar a oír un frenazo brusco. Me aproximé para ver que había ocurrido. Una moto había chocado con un coche, y estaban los dos desplomados en el suelo. Rápidamente llamaron a una ambulancia y a la policía. 
En un abrir y cerrar de ojos, toda la calle estaba cortada. En ese mismo momento, recordé que a la vuelta de la esquina había otra cafetería, una pequeñita. Decidí ir allí, y probar suerte, ya que me habian impedido ir a mi habitual cafetería. Cuando llegué me senté en una mesa cerca de la ventana, parecia acogedor.

De pronto, noté como una suave brisa me acariciaba por un segundo. Olor a vainilla, lo reconocí perfectamente. Me giré para averiguar de donde provenía y entonces ocurrió. 
Nuestras miradas se cruzaron, y al mismo tiempo sentí como si mi corazón se parara y mi respiración se cortaba. Tenía unos preciosos ojos, verde como la lima y un ligero toque de color miel alrededor de la pupila. Eran más que perfectos. Sentí que expresaban sinceridad, timidez, alegría, y quien sabe, tal vez amor. Y en ese preciso momento, lo que yo pensaba que era una tontería se convirtió en una realidad. Algo tan real que podía sentirlo.

Y entonces, sin dudarlo, me levanté y fui a saludarla.

lunes, 22 de agosto de 2011

Dar el salto.

Ahí estaba yo, presenciando el primer salto de aquél niño. Nervioso, e intranquilo, dudaba de que poder conseguirlo. Desde jóvenes empezamos a dudar, y conforme vamos creciendo seguimos dudando, es algo que no cambiará.Parece difícil tirarse a la piscina y arriesgar, incluso cuando eres pequeño.Tenemos miedo, inseguridad y pánico. Pero él, a pesar de todo, sentía que debía de hacerlo, que debía dar el salto.


Ahora lo recuerdo, y pienso que yo también tengo que hacerlo, quitarme mis miedos y enfrentarme a ellos. De alguna manera, yo debía dar ese pequeño salto. Ese salto hacía la realidad. Sé que tal vez las cosas no funcionen bien, que tal vez sea un error y me este equivocando. Pero, quien no arriesga no gana. Como el niño, asustado por el agua, 
por el miedo a no volver arriba. Así me sentía yo, indefensa. Pero teníamos que llenarnos 
de valor, y de valentía. Sentíamos que llegaba la hora de hacerlo, y sin más lo hicimos. 

Él dio el primer salto de su vida, y yo dejando atrás el miedo, di el salto que cambio mi vida.



sábado, 20 de agosto de 2011

¡Por todo ello!


Pienso que todos nos merecemos que alguien nos entienda. Que alguien en el mundo, sepa comprender como nos sentimos, y saber que no somos los únicos. Este texto va por todas esas personas. 
Por las que han sufrido alguna vez. Las que no tienen miedo a llorar, ni miedo a amar. Las que se han pasado más de una noche entre lagrimas y recuerdos. Por todos esos amigos que nos ofrecen un pañuelo y un hombro en el que llorar. Por esos corazones rotos, por esas heridas sin cura aparente.  
Por esas ganas de olvidarlo, y de mandarlo todo lejos de una patada.
Por esas personas que dan todo sin recibir nada a cambio, esas que te sacan una sonrisa cuando nadie más puede hacerlo.Por ese amigo que siempre hace el payaso para que te rías, y siempre lo acaba consiguiendo.


Pero sobre todo por esas personas que por mucho que le hieran,
siguen adelante y nunca se rinden.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Sus labios.

Creo que jamás podré olvidarlos, los recuerdo cada mañana, cada noche.
No solo me acuerdo de sus labios, también de ella, de como se movía, de su forma de andar y de hablar. Pero su boca era especial, era perfecta, maravillosa, fascinante, fantástica...
Podéis pensar que estoy loco, pero me quedo corto.
Sus labios eran carnosos, rosa claro. Su sonrisa era inconfundible, capaz de alumbrar los días más oscuros con solo una risa .Me encantaba cuando antes de hablar se mojaba los labios. Tenía la manía de jugar con sus manos, perfilando cada detalle de su boca.
También se mordía el labio inferior, cuando estaba nerviosa e intranquila. 
Ver como sus labios se separaban y se volvían a juntar en cada palabra, como sin más creaban un perfecta sonrisa.


Tan solo hablando de sus labios podría escribir un libro entero, incluso más, pero creo que algo tan bello hay que verlo, admirarlo con nuestros propios ojos. 
Porque sus labios te dejan indiferente, impasible ante todo lo que te rodea.


martes, 16 de agosto de 2011

Te odio.

Hay días que te juro que te mataría, días en los que no te aguanto y me creas dolor de cabeza. Y me entran unas ganas de dejarlo todo y mandarte a la mierda.
Pero ¿sabes?, no puedo, es superior a mí.
Porque también hay días en los que me sacas una sonrisa cuando no tengo ganas, cuando nadie puede conseguirlo. Tan solo con una de tus bromas me basta. Una manera sencilla de alegrarme el día y de tenerme feliz hasta que cae la noche. Porque me encanta tu voz, tu risa, incluso ese silencio cuando hablamos.
Tal vez me este volviendo loca, no me extrañaría. Pero en el fondo te odio, o eso creo...


viernes, 12 de agosto de 2011

Su perfume.

Lo que más recuerdo de ella es su perfume, el aroma de su piel, de su cabello. 
Cuando la abrazaba, una brisa de mar me acariciaba la cara. Ella siempre olía a mar, a conchas marinas. Su perfume era dulce y a la vez característico, nunca podría olvidarlo, mi ropa ya huele a ella. Me hacía perder la razón, en cada abrazo, cada beso... su aroma, 
es ya mi aroma.
Es cierto eso que dicen de que los besos saben distintos de cada labio que besas.
También es cierto que aunque ella se marche, su perfume me acompañará.

jueves, 11 de agosto de 2011

¿Optimismo o pesimismo?


Aunque no lo parezca soy de esas personas que prefieren ver el vaso medio lleno, el blanco al negro y una comedia antes que un drama.Me gusta la risa, ya sea una carcajada a una simple sonrisa. Me encantan los días soleados, pero nunca rechazo el sonido de la lluvia. Muchas veces soy optimista, quiero verle el lado bueno a todo, aunque a veces parezca
que no lo hay.

Dicen que con el pesimismo no se llega a nada, que en esta vida hay que ser optimista, y nunca echarse atrás. Me gusta alegrar a la gente cuando tiene un mal día, cuando solo quieren llorar. Solo conseguir que una lágrima se convierta en una perfecta sonrisa, solo eso, es suficiente para saber que cada día vale la pena despertar, y que todo puede cambiar de color.

Y tú, ¿que eliges, un vaso medio lleno o medio vacío?,
¿Una vida en color o en blanco y negro?


lunes, 8 de agosto de 2011

Adicción.

Recuerdo que aquél hombre me preguntó si yo era adicto a algo, si por casualidad sería como él, si conseguiría entenderlo. Yo le dije que no, que las adicciones no eran buenas, que siempre acaban contigo y te cambian,te hacen ser quien no eres.
Tenía la mirada perdida, su adicción estaba empezando a apoderarse de su cuerpo, si no lo había hecho ya. Me dijo que si algún día llegara a sentirme adicto por algo, a no poder vivir sin ello, le entendería . Yo pensé que jamás caería en ello.

Ahora estoy buscando al hombre, para decirle que si, que soy adicto. Que no puedo vivir sin ella, que necesito sus besos, necesito su mirada, su olor, su respiración. No puedo estar a más de dos centímetros de ella, no puedo no tocar su piel, no puedo evitar echarla de menos cuando no esta conmigo .Quiero decirle, que le entiendo. 
Que tenemos en común una adicción, pero hay algo que nos diferencia, ella no va a acabar conmigo.

 

viernes, 5 de agosto de 2011

Llegar a lo más alto.

Si queremos llegar, primero debemos partir. Si deseamos conseguir algo, debemos luchar por ello, y si tenemos un sueño hay que ir perseguirlo e ir a por él. Para todo siempre hay que empezar, como aquél árbol que primero fue semilla, como aquél pájaro que tantas veces tropezó para conseguir volar, como aquél que tanto esfuerzo empleó para levantar ese trofeo y proclamarse campeón.Siempre hay que dar el primer paso, nunca mirar atrás y seguir adelante.
Porque para conseguir ganar, hay que pelear, para poder volar, un pájaro debe levantar después de cada caída. 
Y porque para llegar a la cima, hay que empezar subiendo.
Tan solo necesitamos ese pequeño empujón y esas ganas de llegar a lo más alto.


Aquello no era lógico, era amor.

Aquello no era lógico, era amor.