martes, 29 de noviembre de 2011

Los ojos en el cielo.


La verdad es que no sé porque escribo este texto, ni tampoco porque lo escribo con la letra más grande a la habitual. Tampoco entiendo porque estoy escuchando justamente la canción que estoy escuchando, ni porque tengo la música tan alta que apenas oigo lo que ocurre a mí alrededor. No entiendo muy bien que pasa por mi cabeza, tal vez sea un cúmulo de cosas, de pensamientos, tal vez esté tan descentrada que ni he mencionado el nombre de la canción, que en realidad llevo escuchando más de media hora y apenas me he dado cuenta. Tan descentrada que no he sido capaz de ver que anochecía, que las horas pasaban mientras yo me sentía parada, bloqueada ante tantas preguntas. Tan distraída que no he sentido el frío que entraba por la ventana, y me ponía la piel de gallina. Alejada de los sueños y desconcertada, incluso se podría decir que estoy en las nubes, tan alta, tan distante…
Ya ha anochecido por completo, el azul oscuro viste el cielo, lo disfraza de frialdad.
Los pensamientos y las preguntas no salen de mi cabeza, pero me siento mejor, quizá desahogada, quizá es lo que necesitaba.

 Tal vez mi distracción se ha alejado un poco para dejarme respirar, para hacerme sentir un poco mejor, menos triste. Tal vez quiera que sepa que si escribo con la letra más grande es porque siento que así lo veré todo más claro, que si escucho It’s my Life de Bon Jovi es porque me anima y me da fuerzas, y si la escucho tan alta es porque me ayuda a evadirme. Que si no he sido capaz de ver que anochecía es porque el tiempo se detuvo en aquél momento y ya no importa si es de día o de noche, que si no he sentido el frío al entrar por mi ventana, es porque no le he dado importancia a si hacía aire o no, simplemente me gusta tenerla abierta.

Tal vez mi distracción se aleje de vez en cuando, tal vez de esta manera pueda fijarme en estos pequeños detalles y poner los pies en el suelo.



sábado, 26 de noviembre de 2011

Más allá de lo visible.


Verás, a mi me contaban lo que era el amor, me decían que era difícil pero bello a la vez. Que era sentirse llena, plena, como si nada  te faltara. Querer a la otra persona de tal manera que sientes morir cada día. Pensar como has aguantado tanto tiempo sin ella, y lo feliz que te sientes al tenerla a tu lado. Me decían que nada más verla girar esa esquina, ya la echaría de menos, que necesitaría estar las veinticuatro horas del día cogida de su mano. Que la sensación de no encajar en ningún lugar se esfumaría sin más, que encajaría con ella a la perfección, que no habría ninguna duda. Decían que separarme de ella dos centímetros me costaría, y que razón tenían. Dos centímetros, parece poco, ¿verdad? 
Que tendríamos tonterías que solo ella y yo entenderíamos.
 Insistían con que su sonrisa me alegraría todo el día y se me olvidarían todos los problemas, que su mirada me volvería loca. Que sus caricias, sus besos, sus abrazos... todo me volvería loca. Que el día que se alejara de mi, sentiría que el mundo se rompería en pedazos, nada, absolutamente nada tendría sentido.


Así fue, pero yo sentí que era algo más, más allá de lo visible.

 

martes, 22 de noviembre de 2011

Noche de invierno.


Los problemas se desvanecen en la oscuridad de la noche
y todo parece más bonito cuando la luna te alumbra el camino.
Tal vez me llamáis loca por querer una noche que nunca me abandona,
una luna que jamás se equivoca.
Por soñar que los problemas sin más salgan de tu boca
 y no vuelvan para quedarse, que sin más se marchen.
¿Quién soy yo para proteger tus sueños?
¿Quién soy yo para querer estar en ellos?
Protagonista de una historia sin final,
sin comienzo, toca esperar al tiempo.
Esperar que la luna indique el camino correcto,
que tú estés en él, esperando mi encuentro.
En la oscuridad verte, y tú jamás perderte.
Solo la noche será capaz de entenderte,
solo yo podré cuidarte.




jueves, 17 de noviembre de 2011

Un pasatiempo, nada más.



Tan solo un pasatiempo en tu mirada, una línea inacabada, una sensación afortunada. Tan solo eso, nada. Un reflejo en un charco al pasar, una imagen en tu mirar. Tal vez fui algo más, no lo sé. 
Las cosas son como son y no hay manera de volver atrás. Pero a veces, solo a veces, y cuando menos te lo esperes, aparece otra oportunidad.

Una oportunidad que no dejarás escapar.




miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quince de Noviembre del 2011.

Yo cuidaré de ti, estaré siempre a tu lado.
Dejaré que caigas y aprendas de tus errores,
también te levantaré cuando sientas que no puedes más,
y te invadan los dolores.
Seré ese apoyo que necesites a cada instante,
nunca sentirás que estas sola.
Yo cargaré contigo aunque no aguante
y haré que desaparezcan tus lágrimas entre las olas.
Protegeré todos tus sueños,
y así nunca podrás perderlos.
Serás mi día, mi noche, mi princesa sin tonterías.

Pequeña, no me separaré de ti jamás.

Confesiones.


Quesi que soy un tanto peculiar, que voy en contra del mundo, que mi manera depensar es un tanto distinta. Que me encanta tener la razón y tener la últimapalabra, que soy una persona muy cabezona, a veces un tanto olvidadiza y loca.

Aveces ni me entiendo a mi misma y trato de que alguien entienda por mí.
Soybastante despistada e insegura, aunque muchas veces lucho contra ello.
Puedo llegar a serinsoportable y muy borde.Tengomiedo a los payasos, nunca me han gustado, también me asustan las máscaras y medan asco las arañas. Soy de las que piensan que no es malo llorar, y que vale más la pena ver el vaso medio lleno que medio vació. Prefiero la noche al día, el mar a la piscina, y el sonido de las olas al canto de un pájaro. Nunca rechazo una buena película con palomitas. Me gustan los planes inesperados y levantarme sin saber que ocurrirá hoy. Unapersona que le da mil vueltas a la cabeza a todo, pero que también le gustadejarse llevar. Me refugio en mis amigos que siempre están ahí y si, yo tambiénintento estarlo. Una persona que valora hasta el último detalle, que piensa quenunca es tarde para hacer lo que queremos y que siempre hay que ir a por ello.
Me encanta cuidar a la gente que me importa.
Incapaz de vivir sin la música y sin escribir. Una persona celosa, si, perosiempre he pensado que si se sienten celos es porque se siente algo más. Raravez me enfado, solo si tengo motivos de verdad. Capaz de sacarte una sonrisa enlos peores momentos, capaz de hacerte rabiar con cualquier tontería, capaz derecordar hasta el más diminuto detalle de un día cualquiera, capaz de darlotodo ymás.

Unapersona con sus defectos y virtudes.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Pequeña inmensidad.

Pequeña sonrisa, pequeña mirada, pequeña la luz del alba.
Tú, mi mayor felicidad, mi gran deseo, mi inmenso refugio.
Diminuto detalle, enorme alegría. Es así de sencillo, así de complejo. 


martes, 8 de noviembre de 2011

Perderme en mis contradicciones.

Odio cuando me haces rabiar pero me encanta cuando buscas mi perdón.
No aguanto que quieras tener la última palabra, pero me encanta que sea "guapa". Detesto que me digas que me odias, pero me muero porque me digas que me quieres. No soporto cuando estas triste, adoro cuando estas feliz. No me gusta cuando vemos la tele, pero me gusta la cara de pequeña que se te pone. Odio demasiado que te enfades, pero me encanta tu sonrisa cuando se te pasa. Odio cuando nos damos la vuelta, pero me encanta saber cuando sonríes sin ni siquiera verte.
 





Pero por encima de todo esto, me encanta y jamás odiaré estar a tu lado.





jueves, 3 de noviembre de 2011

Nada se compara a ti.


No se puede comparar ni al sol más caliente, ni a la luna más brillante.
No se puede comparar al sonido de las olas aunque sea relajante.
Tampoco se puede comparar al mejor beso, o al mejor abrazo.
Ni siquiera puedo compararlo al anochecer o amanecer más bello, en una playa, sentada en la arena. Es algo aparte, totalmente distinto. 
Creedme cuando digo que la persona más preciosa del mundo, el momento más mágico, el lugar más maravilloso, la joya más reluciente, la palabra más bonita, la frase perfecta... No hay nada que se asemeje en lo mas mínimo. Dime si serías capaz de comparar todo esto con una noche a su lado, con esa sonrisa que se le pone en la cara sin ningún motivo, cuando estas a dos centímetros de esa persona y ya te parece que está lejos. Cuando la miras a los ojos, y el mundo se detiene. 
Cuando te coge y te aprieta la mano con tanta fuerza, que te sientes protegida. Cuando ya todo lo demás, pasa a un segundo plano.
Ni se me pasa por la cabeza imaginar compararlo a lo mejor que se puede tener o sentir.  Nada, absolutamente nada se le puede comparar.


Aquello no era lógico, era amor.

Aquello no era lógico, era amor.