miércoles, 14 de noviembre de 2012

Feliz cumpleaños princesa.


Hoy día 15 de noviembre a las 15h de la tarde naciste tú, la personita más importante en mi vida. Aún recuerdo la primera vez que te tuve en mis brazos y te dije: "pero que pequeñita que eres, ¿no?", y ya ha pasado todo un año.



Recuerdo que pensé que si te tocaba te rompía con lo manazas que soy yo, pero esos primeros minutos que te vi pensé que era imposible que naciera una niña tan preciosa, 
y así fue. De hecho, preciosa es poco. ¿o no?


Menuda mala suerte has tenido al tener una hermana tan desastre como yo, que no sabe ni lo que hace. Pero una vez juré que siempre te cuidaría, y créeme, así será.


Jamás te harás una idea de lo que significas para mi, de como con una sonrisa eres capaz de hacerme olvidar todo lo demás, de cuando me buscas y dices: "teta", sonrío sin más. 
Y cuando ríes, ¿qué me dices de cuando no puedes parar de reír?... 
¿Dime si hay algo más bonito?. Pongo la mano en el fuego y digo que no, que nada se le puede comparar.




Y hoy día quince de noviembre del 2011:
-Prometo levantarte en todas y cada una de tus caídas, y tranquila que no será fácil pero tampoco imposible.

-Prometo hacerte sonreír a cada segundo, que una lágrima tuya se convierta en una carcajada. 
-Prometo siempre decirte la verdad aunque duela.
-Prometo no hacerte llorar, y te pido perdón de antemano si lo hago inconscientemente.

-Prometo no separarme de ti jamás, y cuidarte a cada instante.


Pero... necesito que tú me prometas algo.





No te sueltes de mi mano.
Feliz primer cumpleaños princesa, te quiero la vida. 

miércoles, 17 de octubre de 2012

¿Supersticiosa?


Cuando un grato negro se cruza a mi paso, no hay suficiente carretera, ¿verdad? No soy supersticiosa, quizá sean tonterías o manías, o una mezcla de ambas cosas, ¡qué se yo! Jamás paso bajo una escalera, es cuestión de supervivencia, ¿y si se te cae encima? mueres aplastada cual loncha de queso en un sándwich, una muerte bastante ridícula.

Típica situación, comida o cena familiar y siempre está el torpe de la familia que con el codo, con la mano, o con cualquier parte del cuerpo deja caer la sal, tan lentamente que  con un pequeño reflejo hubiéramos evitado la caída, ¡pero no! En ese momento todos los miembros de la mesa se miran, y yo cojo la sal y la tiro por mis hombros, tranquilamente, como si fuera un ritual normal.

Y hablando de mesas, a la hora de colocar los cubiertos deben estar siempre rectos, SIEMPRE. ¿Por qué? dicen que cruzarlos da mala suerte, blah blah, tonterías. La cosa funciona así, los cubiertos se ponen rectos porque quedan bien, porque las mesas se ponen así, ¿acaso tú pones el plato boca abajo? Sería de idiotas, ¿verdad? pues los cubiertos rectos, gracias.

Vas felizmente andando por la calle con tu pareja de la mano, sonrisas en la cara, el amor os invade, cuando de repente… ¡PAM! os encontráis con una farola, ¿qué hacemos? ¿qué no hacemos? Todo se complica, fin del mundo. Jamás suelto la mano ante una farola, ¿manía? ¡NO!, es comodidad, puesto que si te sueltas la mano, luego tienes que volver a cogerla. Es más divertido pasar los dos por el mismo lado, de esta manera la unión es permanente, ¿no? Pensarlo, para esas personas obsesivas y manipuladoras, os evitáis despegaros unos pequeños segundos de vuestra pareja, ¡de nada mundo! 

Coches fúnebres, los odio, tan largos, tan negros, espera espera, si, estoy hablando de coches, no nos desviemos del tema. Dan miedo, ¿no? siempre estará la duda de: ¿llevará a alguien dentro? Es siniestro, da "yuyu" ¿Qué por qué digo esto? Bien, siempre que veo un coche fúnebre en mi mente aparece una reacción: "tocar madera" En ese preciso momento, empiezo a buscar desesperadamente madera en el lugar donde me encuentro, ¿triste? si, pero debo encontrarla, como si me toca plantar un puto bosque al lado mío. Y ya si piso una mierda, ¡mejor que mejor!

¿Estoy loca?, quizá.




A mi manera.


Lo haremos a mi manera, poco a poco, dibujando tu cadera. Mirándote esa carita de niña buena que tanto me gusta, esa sonrisa perfecta que cada día me enamora. Tranquila, lo haremos a mi manera, suéltate el pelo, deja que lo acaricie como si fuera de seda, que me pierda en su olor como en un mar de rosas. Besar tu cuello  despacio, y notar como tu respiración se vuelve fuerte, y cada vez más fuerte. Entonces cogerte fuertemente la mano, más fuerte incluso. Y en ese preciso momento chocaría mis labios con los tuyos como si fuera un accidente deseado, como si fuera mi única pasión. ¿Y después?… Después te miraría a los ojos para que vieras el brillo que creas en mi, ese brillo que aparece al verte. No quiero parpadear, no quiero perderme un solo instante de tu belleza.

No es cuestión de tiempo, no importa la hora, ni el minuto, ni el segundo exacto, como tampoco importa el lugar, nada importa cuando me pierdo en ti. Escúchame, no tengas miedo, no puedo prometerte que todo salga bien, pero si un millón de sonrisas, de besos, de caricias, un millón de sensaciones. Lo haremos a mi manera, nos perderemos entre las sábanas.



Mi mayor deseo.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Probabilidades.


"Hay un 50% de probabilidad de que ocurra", ¿cuántas veces hemos visto u oído esta frase o alguna parecida? El mundo se rige con estos números, con probabilidades bajas o bien altas. Un número de una cifra o de dos, a veces tan solo eso decide gran parte de las cosas. El éxito de una operación en un quirófano, o en una examen importante, la resolución de un problema de matemáticas, no importa, las probabilidades nos acompañan gran parte del día. 

Pero llegas tú , y las probabilidades se rompen.

martes, 28 de agosto de 2012

Deudas con la Luna.


Cada noche está ahí, esperando que alce la vista y le sonría.
No está sola, no le gusta la soledad, las estrellas le guían.
Le debo tanto.

Cada problema, lo empequeñece convirtiéndolo en polvo.
Me enseñó a resolverlos uno a uno, todos.
Le debo tanto.

Cada rayo de luz me tranquiliza, me inspira.
Ella me ayuda, ella por mi suspira, ella por mi respira.
Le debo tanto.

Cada estrella, un deseo, verás yo solo quiero verte,
cada noche, hasta que el sol despierte.
Te debo tanto.



Vamos.


Vamos a superar cada caída, no te preocupes, yo cogeré tu mano. Que nada ni nadie nos impida seguir caminando. Vamos a soñar como sueñan los niños, con ilusión . Vamos a bebernos el día y la noche, y con ello todas las estrellas del firmamento. Vamos a pensar que todo es posible, que no hay nadie imposible y así romper todos los límites. Que solo mis labios rocen los tuyos, que respires mi aire y sientas mi piel. Vamos a para el tiempo en aquella primera vez. Vamos a comernos la boca, a comernos el mundo. Jugar con tu pelo entre mis dedos, y sentir ese olor que tanto me gusta. Vamos a escaparnos, elige un lugar, ese será nuestro rincón secreto.  

Dame tiempo, tiempo para poder prepararme, jamás pensé que estaría a dos centímetros de ti. No te vayas de mi lado, espérame, no creo que pueda aprender a vivir sin tu sonrisa.  Vamos, ven.

domingo, 26 de agosto de 2012

Estrella fugaz.



¿Sabes?, vas a encontrarte con muchas personas ahí fuera, personas que te joderan la vida o bien te la mejoraran, personas por las que lo darás todo y por las que no darás nada, personas que te harán reír, que te harán llorar. Cada persona es una mundo, y cada mundo es una estrella.

Pero ese encuentro siempre será difícil, siempre. Y si por cada persona que aparece sientes que te mueres y que todo se derrumba, ¿qué pasará cuando aparezcan más? No puedes caer siempre que algo no vaya bien, no te lo permitas. Mira a cada persona que ha pasado por tu vida como una experiencia, como una lección, algo aprendido, y sigue adelante. Llegará el día que encontrarás a esa persona adecuada, y necesitarás todas las lecciones aprendidas para enriquecer esta nueva, y quien sabe, quizá la definitiva. Entonces mirarás atrás y solo verás los buenos momentos y todo lo aprendido.

Porque en eso consiste la vida, es una lección diaria,  
como una estrella fugaz, que en un abrir y cerrar de ojos, se va.






Aquello no era lógico, era amor.

Aquello no era lógico, era amor.